¡Que se vaya!

El nivel de enojo de cada persona varía de acuerdo a su personalidad y carácter. El de ella se asimilaba a una erupción volcánica: rápido, peligroso y con resultados devastadores.

Ese día los vio, se fue, se acercó y gritó: ¡Que se vaya!
Hay cosas que simplemente no se pueden evitar.




Kissu Oshitari~