El día que perdió la memoria, el cielo se volvió gris y comenzó a caer lluvia ácida, el pajarito que guardaba en una jaula de plata escapó, el vaso de agua sobre la mesa roja permaneció ahí misteriosamente como si supiera algo más de la cuenta.

Ese día, exactamente ése y no algún otro, un cometa pasó cerca del planeta y un temblor mató a millones de personas. Algo en el ambiente predecía que aquello llegaría. Fue después de todo eso cuando se desmayó y, al recobrar la conciencia, su memoria ya no etaba. No, no la había perdido: ¡se la habían robado!

8/1/11