Robo

La vampireza estaba sentada escuchando esa vieja versión francesa de su canción favorita, ni ella se daba cuenta de que tiempo atrás, en otras épocas, esa cancion ya habia sido escrita con otra historia.

Pero el ser eternos no impide que los vampiros sean los primeros en olvidar la historia.

Por eso no reparó en la mujer que se cruzó en su camino, en los caireles rubios que lentamente la llevaron hacia el fin de la eternidad.



May Ishtar