Música

Esa canción se oía por todo el lugar, por toda la habitación. Era su canción favorita, la que a ella no terminaba de complacerle, la misma. Por eso no escuchó los pasos, que de todas formas eran sigilosos, y ni siquiera percibió la sombra de una mano que se acercaba a su cuerpo con un peligroso objeto.

Y entonces, cuando sintió la primera embestida, la primera puñalada, el primer golpe, cerró los ojos muy fuerte y mordió la almohada para no gritar y así llegar en paz a su tan añorado fin.



Kissu Oshitari~