Entonces se sumergieron en un beso sin principio ni final y los dos pensaron que ya nada debía cambiar pero, al alejar los labios, todo se volvió frío pues el miedo de amarse para siempre los invadió.
Y no pudiendo evitarlo y tratando de alejarse del otro, lo suyo se consumó y no volvieron a saber cómo era el mundo sin esa mirada cálida y esos labios dispuestos...
De verdad fue para siempre.
Kissu Oshitari~