[Párrafos] II. Amarillo

Los rayos del sol se apreciaban por todos lados, era una cálida luz que iluminaba cada rincón, que hacía que todo se viera bello, ideal, mejor, como si de verdad se necesitara tal cosa. Todos sonreían, eran felices y dichosos. Sin embargo, no parecían más que muñecos sin rostro y sin forma, sin alma, muñecos que se movían sin ganas, como si algo les dijera exactamente lo que debían hacer, cada movimiento, hasta el más pequeño. Era una mano invisible la que los dirigía hacia la perdición y les indicaba todo lo que debía llevarse a cabo. Puntual. Sus rostros giraban siempre hacia las mismas direcciones, eran como una coreografía diabólica. Uno, dos tres. La inminente felicidad hacía pensar que el amarillo del sol pronto se volvería rojo y nos arrojaría, los arrojaría, al dolor.




Kissu Oshitari~