Primera entrada de este año. Me siento un poco feliz por haber llegado hasta acá; es decir, todo se ha expandido y sé de lo que hablo. A veces me preocupo porque creo que lo que escribo ya no sirve de nada, ya no tiene vida... así que este año trararé de escribir y publicar más. De esta forma, algún día publicaré un libro.
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Era sólo una pequeña y nadie pensaba lo contrario. Era incapaz de hacer cosas malas, de pensar en acciones viles. Por eso era la pequeña de la casa.
- Ella se siente mal -dijo con voz rota un hombre, su padre tal vez.
Todos agacharon la cabeza. Nadie sabía qué hacer por esa pequeña de quince tiernos años, tan iluminada en su gracia y tan sabia en su ignorancia como el mismo cielo.
- El doctor no podrá salvarla.
Tampoco sabían qué mal la había atacado ni el porqué de tanta maldad. Si siempre había sido tan pura, ¿no se merecía algo mejor? Y lo mejor ocurrió por la tarde, cuando su respiración cesó y sus ojos permanecieron abiertos largos ratos esperando ser cerrados.
- Fue lo mejor que pudo pasar -murmuró alguien conmovido por el suceso.
Cuando sus ojos se cerraron y todos se alejaron, la oscuridad se abrió paso: alguien más había llegado. La nueva persona tocó el pecho de la pequeña y su corazón volvió a latir.
Ahora tenía un nuevo discípulo, sólo había que esperar.
Kissu Oshitari~