Pequeños escritos de un mal día: VIII

Aunque tú me perdones, yo siempre recordaré todas las faltas que he cometido y sabré que merezco el infierno. Es por eso que ya no aspiro a nada, ni siquiera a hacerte feliz.

Bajaré la cabeza, cerraré los ojos, besaré tus labios y me dejaré morir.



Kissu Oshitari~