Diario de Kureno [2]

Día 2

Justo hoy estaba recordando cuando Akito y yo nos acostamos, tuvimos sexo, hicimos el amor, lo que sea que haya pasado. A pesar de lo que todos creen, que siendo hombre uno siempre disfruta el sexo, yo no lo disfruté. Ni siquiera sé cómo logré hacerlo. Fue la fiebre del momento, las ganas de morir en manos de alguien superior. No sé lo que fue, pero no me gustó.

Por eso nunca la acaricié. Por eso nunca la besé. Por eso nunca le dirigí una palabra de amor. Sólo hice lo que mi inconsciente me indicaba, lo que Akito quería. Moví mis manos como me lo dijo, me coloqué en las posiciones que prefirió y cerré los ojos muy fuerte al ver que sólo me estaba traicionando a mí mismo.

Creo que lo recordé después de verme al espejo y ver estos ojos vacíos, carentes de felicidad. Los vi y me dije que no siempre fueron así, que alguna vez tuvieron el brillo especial que todos los demás tienen. También lo recordé porque lo volví a hacer… Cumplí los deseos de Akito y, aparentando amor, hice lo que quería. Si alguien nos hubiera visto, esa persona habría pensado que nos amábamos, pero es sólo es paso de los años lo que nos hace fingir muy bien.

Quiero salir, quiero explorar el mundo, quiero volver a volar… Ir por allí, en el cielo, viendo las pequeñas cabezas de millones de personas que se aglomeran en todos los puntos importantes del país, sentir el aire en el rostro, saber que puedo ser autosuficiente. Juro que nunca pedí que la maldición se fuera, por más dolor que me causara, pues me permitía ser alguien.

Ahora… iré a volar en mi imaginación.

Kureno




Kissu Oshitari~