Se quitó la capa que apenas cubría sus delgados y delicados hombros. Se paró frente al espejo y no pudo ver su desnudez. Simplemente, no había imagen alguna. Cerró los ojos y trató de recordar cuando aún podía ver su reflejo allí y en cualquier otro de esos símbolos de la vanidad. Suspiró.
Un ruido casi inaudible recorrió la habitación. Era una presencia, de ésas que sólo pueden sentirse cuando alguien poderoso llama. Lentamente, el ruido se posó frente a ella y frente a su invisible desnudez. Le susurró algo que nadie más, si alguien hubiera habido en esa habitación, podría haber escuchado. La joven movió la cabeza afirmativamente y volvió a colocarse la capa en su lugar.
Todo eso significaba que la noche no había terminado y que estaba lista para salir y cazar... otra vez.
Kissu Oshitari~