- Yo lo voy a rescatar -se dijo en voz baja cerrando la mano para enfatizar la frase.
Pero, contrario a todo lo que quería y a todo lo que pensó, no se movió. Ni un paso, ni un solo movimiento. Todo pasó como si un titiritero macabro lo estuviese dominando, como si estuviera manejando sus hilos. Se sintió dominado por manos invisibles que no le permitían mover ni la boca.
Comenzó a sudar frío. De pronto adquirió conciencia de su vida y de su futuro, el cual pensó no ver jamás. Ya no podría rescatar a su amigo ni pedirle un beso a la chica que le gustaba. Pensó que ya no le quedaba nada. Todo estaba perdido en las cuerdas que sostenían cada parte de su ser.
- ¡N has terminado...! -creyó oír no muy lejos de su inmovilidad.
Trató de voltear hacia la voz para pedirle ayuda. Pobre de él, ni siquiera podía pedir. Aunque sea quería que algo más, algo diferente a manchas difusas y sonidos ahogados, llegara a sus oídos.
Una luz se encendió y todo se aclaró. Frente a él, un público. Se sintió importante. Pudo volver a moverse. aunque de repente creyó que no era su voluntad la que ejecutaba. Descartó la idea con cierta aprensión.
Sobre él, un hombre sujetaba sus hilos y lo obligaba a actuar según la voluntad de un cruel guionista. Los títeres no nacieron para controlar su vida, por muy suya que sea.
23/5/09
Kissu Oshitari~