Me han dejado sola, los que nunca creí que me iban a abandonar. Ahora ya no hay más diversión en los pasillos ni risas al amanecer, ya no hay más que un tenebroso silecio abrumador.

Sólo queda meditar, callarme, cerrar los ojos y nunca más pensar que hay alguien que me acompañará pues, al menos en unos meses más, eso ya no pasará, nunca más.


Kissu Oshitari