Se paró junto a la puerta del vehículo mientras esperaba pacientemente a que éste comenzara a marchar. Cuando hubo subido, se paró junto a una ventana donde no diera el sol, donde hubiera algo para sujetarse y donde pudiera ir viendo el paisaje nada rural.
El autobús comenzó a marchar. Ella sintió como si cayera a causa de este movimiento pero se sujetó de un tubo algo sucio. Miró al frente y vio a dos mujeres que, paradas en la misma esquina, miraban a lados opuestos, como evitándose por alguna razón desnocida.
De repente, dirigió su atención al camino. Veía coches, después casas y personas. Observaba con atención cada movimiento de las calles, que parecían desaparecer conforme el camión avanzaba.
Y como si nada de eso fuera cierto, sintió el aire que le daba directamente en la cara. Ese aire sucio, contaminado, azul... ese aire que, en lugar de representar la vida, parecía decir que todo por allí estaba muerto, la hizo sentirse reconfortada, en casa.
Al bajar del vehículo ya no sintió el aire, pero aún tenía el cabello hecho una maraña a causa de él.
Kissu Oshitari~