"Sólo somos burbujas de jabón..."
Así parece realmente. Lo conocimos un día y al siguiente ya estaba muerto. No se lo merecía, era pequeño e inocente, no debía pagar los pecados de la humanidad. No fue su culpa, ni la nuestra, fue culpa de quienes lo trataron mal antes, de esas personas que no se tocaron el corazón.
Por lo menos murió acompañado, entre sus manos. Recuerdo que temblaba y nos miraba fijamente. Tal vez nos agradecía quererlo en los últimos momentos, después de que nadie más lo había hecho. También recuerdo sus ojitos, que ya no se cerraban como horas antes, en esos últimos instantes éstos permanecían muy abiertos, casi volviéndose de cristal.
Él estaba muy delgado, muy bonito, muy enfermo. Hicimos lo que pudimos y él nos lo agradeció. Pero, al final, murió feliz. Ahora debe estar entre miles de árboles, con pareja, riendo, disfrutando.
Así que aunque sólo seamos burbujas de jabón, hay que disfrutar el tiempo que existe antes de reventar.
Perdónanos Periquín: hicimos todo lo que pudimos.
Recuerda visitarnos en cada del Conde y, si puedes, saluda a Ámbar, Kiwi, Zirconio, Zirconia, Aura y Hel (si es que está por allá).
No nos olvides.
Kissu Oshitari~