El hecho es que ese no era su cuerpo. Y no sólo eso, tampoco eran sus pensamientos ni su manera de actuar. Por eso le sorprendió encontrarse tan repentinamente debajo de alguien a quien no conocía haciendo algo que jamás había hecho.
Definitivamente no era su cuerpo. Esos senos eran demasiados grandes, el cabello que caía sobre su rostro era demasiando rojizo y esas manos delgadas y blancas que sujetaban a su amante eran demasiado perfectas. No, no era ella.
Su cabeza estaba llena de cosas sin sentido, sus ojos comenzaban a transmitir tristezas, su cuerpo comenzaba a pedir algo que no podía descifrar. Sintió algo dentro de ella, muy rápido, muy de repente, muy...
- ¿Qué pasa contigo? -preguntó el hombre.
Ella no respondió.
- Dije, ¿qué pasa contigo? -volvió a preguntar poniendo mucha atención en el qué.
Por fin pensó en hablar. Abrió la boca lentamente y musitó:
- No sé.
Tampoco reconoció la voz.
No era ella, sólo estaba metida en esa situación...
Kissu Oshitari~