Despedirse

Son difíciles las despedidas, por eso es mejor decir "hasta luego" o "hasta mañana". "Adiós" es una palabra muy fuerte, de esas que pueden herir a alguien, especialmente si se la dices a quien quieres o amas de alguna forma cuando ambos saben que se volverán a ver.

Es triste despedirse. Especialmente cuando se sabe que jamás se volverá a ver a esa persona. Cuando se está consciente de lo mucho que se puede extrañar esa sonrisa, esos ojos, esas palabras que te decía sin malicia y con ternura al oído, eso especial que te hacía decir cada día, repetir cada mañana, decirle cada segundo, lo mucho que le amabas.

Son especiales los recuerdos que se forman después de tanto extrañar. Esos pequeños detalles que hacen que te preguntes el porqué de los errores e inconvenientes, el porqué de todo lo que has hecho mal en los últimos años.

Así que las despedidas no son del todo malas. Pueden ayudar, complacer y comprometer. Tres verbos que no se consiguen en la tienda más cercana ni se hacen con una fórmula secreta. Son cosas que sólo se consiguen después de sufrir al decir "adiós", después de derramar amargas lágrimas llenas de tristes sentimientos, de saber, experimentar, consolar...

Despedirse es parte de la vida. Cosas que no pueden evitarse pero pueden hacerse... menos dolorosas.



Kissu Oshitari~