Siempre creí que mi forma de hablar, de expresarme, de escribir o sólo de ser, eran perfectas. Creí que con sólo abrir la boca ya tenía ganada la mitad de la nota. Supongo que ahí estuvo mi error, en el exceso de confianza, en ese que siempre he tenido y que me ha caracterizado a lo largo de los años. Digo, es bueno confiar en uno mismo y saber que todo lo que uno se proponga es posible. Pero el exceso no es bueno, nada bueno.
Toma por ejemplo mi caso. Ahora estoy deprimida porque no lo pudo hacer como deseaba. Y no solo eso, lo más grave es que otra persona, no mejor que yo, lo logró, lo pudo, lo supo llevar de una mejor manera. Yo podría decir: "ella lleva más tiempo en esto que yo", pero ése sería el consuelo fácil que bien me sacaría de la depresión pero no me ayudaría a mejorar.
Ahora digo: "practicaré, haré..." Las palabras salen de mi boca con más frecuencia. Ahora me pregunto si lo cumpliré y me parece no saber que más hacer. Creo que me ha quedado una buena lección y es que, a pesar de creerme la mejor y de no dejar morir mi arrogancia, el exceso de confianza no trae nada bueno.
Kissu Oshitari~