Ser un vampiro no es sólo algo que se obtiene porque se quiere, te lo dan lo aceptes o no. Y no es un proceso en el cual no se da nada, al contrario das y arriegas todo. Entregas todo o, por lo menos, lo más valioso: la vida. Es difícil que alguien sea tu amo, así que cuando puedes librarte de esa persona -en caso de que no te hayas enamorado- no sabes qué hacer con la eternidad que aún te sobra.
Yo no recuerdo quién me hizo lo que soy. Sólo me di cuenta que un día estaba vagando por las calles son saber qué hacer o a dónde ir, sin más ganas que beber sangre, sin más esperanzas que morir, sin más que muy poco de mí.
Así que cuando comencé a ser quien ahora mismo soy, sentí un gran alivio, de esos con los que regresas a la vida y ya nada se escapa de tus manos.
Por eso me he dado cuenta que el simple hecho de ser es difícil, especialmente para un ser sin pasado, presente o futuro que sólo se aferra a... una Diosa.
Kissu Oshitari~