- ¡Cómo es posible! ¿Lo viste, lo viste? -pregunté algo más que alterada-. ¡Es incopetente, imbécil, idiota! ¡Mira sus faltas de ortografía, su incapacidad para resolver problemas...! ¡Mira, pero mira!
Terminé gritando.
Es que su incompetencia era inaceptable.
Kissu Oshitari~