Y tomé 5 pastillas más, de ésas que muchos llaman chochitos. En realidad son medicamentos homeopáticos.
Las tomo de vez en cuando, cuando me siento mal.
Mi padre solía decir que la medicina no es buena, que daña al hígado. Por eso comencé a ir con el homeópata, porque este tipo de medicina no es como la alopatía, no es veneno para el cuerpo.
- ¿Estás segura que no hacen daño? -me preguntó con incorfomidad analizando las pequeñas pastillas.
- No, para nada -respondí.
Lo que la persona no sabía era que no iba volver a respirar.
Kissu Oshitari~