Tus manos recoriendo mi cuerpo.
Dejó que sus manos se volvieran prisioneras, aliadas del enemigo.
Se sonrojó al darse cuenta de la importancia que tenía su enemigo, que realmente no lo era, era su... amante.
- Bésame -susurró.
Su amante obedeció. Le dió un beso largo, silencioso, mojado, excitante, obseno.
Se apartó para bajar por su pecho, por su estómago... metió su cabeza entre las piernas de su víctima. Comenzó a lamer, succionar, disfrutar. Su excitación aumentó al escuchar a su víctima gemir.
- P-para -murmuró entre gemidos entrecortados, tratando de tener a su amante estre sus brazos.
Su amante se negó.
Así continuaron por largo rato.
Poco a poco ambos llegaron al placer.
Kissu Oshitari~