Se levantó secándose las lágrimas y echó a reir.
La otra persona le miró con seriedad, seriedad iluminada por extrañeza.
-¿Estás bien? -preguntó notando el ataque de risa que su acompañante presentaba.
No respondió. Siguió riendo como víctima de un demonio. Seguió riendo como si no hubiera nada más que hacer en el mundo, como si reír fuera vivir, lo fuera todo.
- ¿Estás bien? -repitió comenzándose a preocupar, algo le decía que eso ya no era normal.
Sin embargo no respondió, una vez más siguió riendo.
Se detuvo de repente, como si algo muy grande hubiera caído y le hubiera obligado a detenerse.
- Es que es más que amor -fue su única respuesta, siguiendo después con la rutina diaria.
Kissu Oshitari~